El insomnio del emprendedor

Partiendo de nuestra propia experiencia y hablándolo con otros emprendedores, hemos constatado que son frecuentes los casos de insomnio en personas que generalmente solían dormir bien y descansar antes de poner en marcha su propio negocio.

Lógicamente, esta situación tiene una razón evidente de ser cuando se invierte una cantidad importante o se están afrontando dificultades operativas en el proyecto. Sin embargo, comprobamos que los casos de insomnio no están directamente relacionados con la marcha del negocio, ni con la inversión que ha sido necesaria para su puesta en marcha o funcionamiento. Ya vaya bien o mal, parece que la presión, ansiedad y otro factores de stress a los que el emprendedor en su día a día se ve sometido, pueden ser los culpables de tantas noches en blanco.

Es normal, que aquellas personas que trabajan por cuenta propia o que han decidido comenzar una aventura profesional que nada tiene que ver con el trabajo como asalariado y que en muchos casos han experimentado con anterioridad a esta nueva etapa, no puedan quitarse de la cabeza las preocupaciones relativas a su proyecto. En el fondo, nadie más que ellos, lo puede a sacar adelante…

En este post, únicamente, queremos dar unos sencillos consejos que los profesionales que tratan este tipo de patologías del sueño recomiendan poner en práctica cuando se da un caso de este tipo:

1- Tómate un respiro. Al menos una tarde entre semana, oblígate a salir del despacho un par de horas antes y a dejar hasta el día siguiente tu trabajo, queda a tomar una/s caña/s con los amigos, vete a comprar algo que te apetezca, regálate un capricho… Aprovecha y disfruta de unas horas en familia antes de que llegue el momento de la cena y de preparar lo del día siguiente, haz un paréntesis en tu ajetreada semana.

2- Haz deporte. Las opciones son múltiples. Además de desestresarte, mejoras tu calidad de vida, cuidas tu salud (especialmente zonas como cuello, espalda, piernas… que se ven afectadas en mayor o menor medida por las posturas en que se trabaja sentado o de pie) y te diviertes con otras personas que nada tienen que ver con tu trabajo o so lo tienen que ver, en un ambiente completamente diferente.

3- Cuida lo que comes. Y también cuándo lo comes. Intenta respetar un espacio y un horario que te permita comer bien y relajado. Aunque tengas que comer fuera de casa, no tiene porqué ser más. Lo sano está de moda y en la calle también se nota: menús sanos, equilibrados y con un precio ajustado, espacios de descanso habilitados en centros de negocio y coworking donde puedes preparar lo que llevas de casa, queda con amigos y aprovecha a descansar con ellos mientras comes, evita cenar tarde y copiosamente.

Esperamos que os sirva de ayuda a nivel profesional, pero sobre todo personal.