En la presentación del informe GEM2015 durante la pasada semana de la persona emprendedora, tuvimos la oportunidad los allí presentes de escuchar a Antonio Manzanera que vino como invitado a hablarnos sobre el llamado “Venture Capital” (capital riesgo).

Las tres pinceladas iniciales que dio fueron:

  1. No importa el rendimiento de la inversión individual, sino el del global de la cartera.
  2. El rendimiento relevante, es el constante en el tiempo.
  3. El rendimiento retribuye el riesgo. A mayor riesgo, mayor rentabilidad…

Después trazó el perfil típico del inversor de este tipo de entidades, que emprenden la búsqueda de terneros que puedan llegar a convertirse en vacas. Normalmente se constituyen para periodos de 10 años, donde los primeros de ellos son años de inversión y los últimos de desinversión, por lo que hay que andar con ojo a la hora de buscar financiación en una entidad de este tipo y conocer la etapa en la que se encuentra…

  • Las rentabilidades exigidas están en torno al 20%-25% por el motivo aludido dos párrafos más arriba.
  • Se buscan empresas con directivos motivados y que obtengan buenos resultados.
  • Las empresas de carácter tecnológico tienen ventaja ya que son las que resultan más atractivas.
  • Lo mismo ocurre con aquellas que se focalizan hacia mercados de gran tamaño y/o en crecimiento.
  • Es fundamental la presentación de un plan de negocio que refleje la escalabilidad del proyecto.

Distinguió entre Business-Angels (que normalmente no se dedican profesionalmente a esto…), las Venture Capital (profesionales del sector) y los Private Equity (más dirigidas a las grandes empresas, en búsqueda de apalancamientos financieros).

Para terminar, respondió a la pregunta del porqué son tan exigentes las VC:

  • Tienen minoría del capital social.
  • Suele darse en el proyecto una gran dependencia de la figura del emprendedor.
  • Existe la posibilidad de que el tiempo demuestre que la valoración de la empresa fuese demasiado alta.
  • Riesgo de que la empresa se convierta en un simple “puesto de trabajo” para el/los promotor/es.
  • La gran incertidumbre de los acontecimientos.
  • No es segura la salida del proyecto, ni que esta sea obteniendo rentabilidad de lo invertido.

Es muy importante llegado el momento confeccionar un plan de negocio que refleje los hitos y las necesidades de financiación para cada uno de ellos, así como los resultados que se esperan obtener en en cada una de las etapas.

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